UGT Granada denuncia ante la Inspección de Trabajo a la empresa de limpieza Clece por la gestión de los residuos sanitarios del Covid-19-

La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT Granada, ha interpuesto denuncia ante la inspección Provincial de Trabajo contra la empresa de limpieza CLECE, responsable de la limpieza en los dos hospitales de Granada, Virgen de las Nieves y Clínico Universitario San Cecilio, por obligar a las limpiadoras a gestionar los residuos sanitarios del COVID-19 sin ningún tipo de formación.

La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT Granada, ha interpuesto denuncia ante la inspección Provincial de Trabajo contra la empresa de limpieza CLECE, responsable de la limpieza en los dos hospitales de Granada, Virgen de las Nieves y Clínico Universitario San Cecilio, ya que ha exigido de las limpiadoras de planta, que se encarguen  de la gestión de los residuos generados en la atención sanitaria a pacientes sospechosos o confirmados por COVID-19, tanto en plantas de hospitalización, con pacientes de Covid-19,  como servicio de urgencias, laboratorios, y puntos de toma de muestras de test de coronavirus.  Y todo ello, sin proporcionarles ningún tipo de formación al respecto, que asegure el correcto manipulado de estos residuos de forma que no se ponga en riesgo la salud laboral de las propias limpiadoras.

Clece se ha limitado a entregar a las trabajadoras una hoja donde se desdice de todo el protocolo que se usaba con habitualidad para incorporar técnicas y modos altamente peligrosos para la salud individual y colectiva del centro.

Los residuos sanitarios denominados peligrosos, se introducían en unas bolsas de color rojo, que estaban dentro de las unidades de hospitalización, y adecuadamente colocadas dentro de unos contenedores especiales, de color verde, donde los auxiliares de enfermaría colocaban las prendas sucias, e infectadas, hasta su llenado. Una vez lleno, cerraba, este mismo personal la bolsa, y cerraba el contenedor, que quedaba anclado, sin posibilidad de manipulación interior, ni exterior. Estos contenedores, se llevaban al sótano, por el personal de limpieza, donde una empresa especializada para ello, CESPA, pasaba a recogerlos, haciéndoles el tratamiento correspondiente, y devolviendo los contenedores debidamente desinfectados, y aptos para su nuevo uso.

Sin embargo, tras las instrucciones recibidas por los encargados, como ya se ha dicho, sin mención alguna o formación, de manipulación de residuos peligrosos, las trabajadoras de la limpieza, son las encargadas, de acondicionar las bolsas abiertas con el material infectado, dentro y fuera de las habitaciones, sellar esas bolsas, “desinfectar” con líquido desinfectante, allí mismo, los contenedores, que se quedan en su lugar, y trasladar esas bolsas rojas con material infectado, dentro de otra bolsa trasparente, donde introducirá además los EPI, que ha usado para desinfectarla, y traslada esa bolsa, tal cual hasta la zona limpia de cada planta o al ascensor, donde lo deposita en una caja de cartón.

De este protocolo, aseveramos desde FeSMC UGT Granada, que hay un claro manipulado de material infeccioso, por personal no cualificado, no sólo sanitariamente, sino de gestión de residuos. Se eliminan en la ecuación de protección los contenedores que antes, eran inmanipulables, para reciclar su uso, y correspondiendo nuevamente a la trabajadora de la limpieza su desinfección, in situ, con el peligro que esa operación acarrea, por partículas en suspensión, que son depositadas en otras superficies o en el suelo. El sólo hecho, que se diga que los EPI (mascarilla y guantes, y bata), se introduzca en la bolsa, una vez limpiado el contenedor, hace prever, que se reconoce la posibilidad de contagio de cuantas superficies se vean afectadas en el radio del contenedor al ser manipulado para sus labores de limpieza.

Para más inri, la trabajadora de limpieza, tiene que trasladar la bolsa roja, dentro de otra bolsa transparente, sin otra protección externa (con la fragilidad que tiene una bolsa), por los pasillos hasta la zona limpia, donde se mete en una caja de cartón, que también, no es tan segura, como un contenedor hermético, y además es poroso, desconociendo, la acción vírica que puede ser trasmitida en ese proceso. Si esto no fuera suficiente, los contenedores de cartón, se acumulan a diario en una zona donde pasan cientos de trabajadores a diario, camino de los vestuarios, y al lado del citado almacén, también cercano el lugar de descarga de alimentos y cocinas.

No se justificacion que se dejen de utilizar los contenedores desde el origen de los residuos hasta su posterior retirada por una empresa especializada en gestión de residuos peligrosos (CESPA), como se hacía antes, para utilizar este método, que no solo pone en claro peligro, su traslado de unos sitios a otros, sino que además exige que funciones que hacia la empresa especializada, cual es la desinfección del contenedor, se haga por las propias trabajadoras de limpieza, en circunstancias higiénicas, muy criticables, poniéndose en peligro ellas mismas, por falta de conocimiento y medios, y poniendo en peligro a cuantos estén alrededor, o en el tráfico de su transporte. Y todo ello no se justifica, recuerdan, existiendo en un almacén del materno infantil más de 350 contenedores vacíos, esperando su utilización.

Desde FeSMC UGT Granada reiteramos en nuestra denuncia, la Ley de Prevención de Riesgos laborales, exige de las empresas que tomen las medidas oportunas para proteger a sus trabajadores, de cualquier peligro en la realización de su trabajo. Este nuevo protocolo, a juicio del Sindicato, no es solo una vulneración de la Prevención propia que debe tener la empresa hacía sus trabajadores, que como se ha dicho, ni se les ha informado, ni formado, sino que además se trata de una grave negligencia, al atentar a la salud de los mismos, desoyendo todos los protocolos sanitarios de gestión de residuos, establecidos no sólo a nivel sanitario, sino los propios de la Organización Mundial de la Salud sobre el COVID-19.  Además, el Ministerio de Sanidad, en ningún momento autoriza este tipo de manipulaciones (Orden SND/271/2020, de 19 de marzo, por la que se establecen instrucciones sobre gestión de residuos en la situación de crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19).

Por todo ello, desde UGT ante el grave e inminente riesgo que está sufriendo el personal de limpieza hospitalaria, se pide a la Inspección de Trabajo que tome medidas urgentes para paralizar esta práctica, y conminar a la empresa Clece y al Servicio Andaluz de Salud, a retomar las buenas prácticas de eliminación de residuos existentes anteriormente o mejoradas, ya que realmente, los contenedores precintados, deberían ser retirados desde su origen por personal especializado, en su tratamiento.